Primer mes gratis · después $30.000 por mes
Para el estudio de yoga que quiere dedicarle el tiempo a dar clase
La cuota se cobra sola todos los meses, cada alumno reserva su lugar desde el celular y la grilla de la semana se manda al grupo con una imagen. Todo lo administrativo, en el rato antes de abrir.
Sin tarjeta para empezar. Al crear la cuenta elegís «Yoga» y ya te queda todo configurado.
Lo que se lleva el tiempo que no es dar clase
- El grupo de WhatsApp hace de sistema de reservas, y el domingo a la noche son cuarenta mensajes para saber cuántos vienen el lunes.
- Nadie sabe con certeza quién pagó este mes. Revisar el homebanking transferencia por transferencia es media hora que no vuelve.
- Las clases cambian de horario y hay que reescribir la grilla en el celular, mandarla, y contestar tres veces la misma pregunta.
- Alguien deja de venir y te enterás dos meses después, cuando revisás quién no está pagando.
Ninguna de estas cosas es difícil. Son todas iguales, todos los meses, y es exactamente lo que conviene sacarse de encima.
Lo que hace por vos
La misma aplicación que usan gimnasio, pilates, crossfit y box y más, configurada para el estudio.
Sin app y sin cuenta: un link y listo
Cada alumno recibe un link personal. Ve la grilla, toca la clase y ya tiene lugar. Si la sala tiene cupo y está llena, entra en lista de espera y sube solo cuando alguien cancela.
La cuota mensual, cobrada sin recordatorios
Débito recurrente con Mercado Pago para el que quiere olvidarse, link o QR de pago para el que prefiere pagar cada mes, y efectivo registrado en un toque. Los tres caminos terminan en la misma cuenta corriente del alumno.
El horario, en una imagen lista para el grupo
La grilla semanal se descarga en PNG o se copia al portapapeles con cada estilo en su color. Cambiás un horario en la pantalla y la imagen nueva sale al instante, sin volver a armarla a mano.
La ficha con lo que importa saber antes de la clase
Lesiones, embarazos, antecedentes, contacto de emergencia y notas propias. Lo que hoy está en la cabeza del instructor y se pierde cuando la clase la da otro.
Quién dejó de venir, mientras todavía se puede llamar
El sistema marca al alumno que sigue pagando pero hace tres semanas que no aparece. Ese es el que se está por ir, y es el único momento en que un mensaje sirve de algo.
Liquidación de instructores por clase dictada
Se le paga por clase, por hora o un fijo mensual. El sistema cuenta las clases que efectivamente se dieron en el período —descontando las que se suspendieron— y arma la liquidación.
Un mes gratis. Después, un precio y ya.
Sin plan básico, sin módulos que se pagan aparte y sin cobrar por cantidad de alumnos.
Primer mes gratis
Después $30.000 por mes
- Todas las funciones desde el primer día: no hay versión recortada.
- Alumnos y usuarios ilimitados. No pagás más por crecer.
- Sin tarjeta para empezar ni permanencia mínima.
- Tus datos salen en CSV cuando quieras, sin pedir permiso.
- Cobros online sin costo fijo: sólo la comisión de Mercado Pago sobre lo que ya cobraste.
Preguntas frecuentes
Las que nos hacen antes de decidirse. Si te falta alguna, escribinos por WhatsApp.
Mi estudio no tiene cupo: entran los que entren. ¿Igual sirve?
Sí. El cupo es opcional: si no le ponés número, la clase no se llena nunca y la reserva sirve simplemente para saber cuántos van a venir, que ya es útil para preparar la sala. Y podés poner cupo sólo en las clases donde sí hace falta.
Doy clases con distintos estilos y profesores. ¿Se puede reflejar?
Sí. Cada estilo es una actividad con su color, y cada horario de la grilla tiene su instructor y su sala. Cuando asignás a alguien, el sistema avisa si esa persona o esa sala ya están ocupadas a esa hora, con el detalle del choque.
¿Puedo tener alumnos que vienen por clase suelta?
Sí. La clase suelta se carga como un cargo puntual en la ficha —o directamente como una venta— y se cobra en el momento por efectivo, QR o link. No hace falta armarle un plan mensual a alguien que viene una vez.
¿Le llega algún recordatorio al alumno?
El sistema te arma el mensaje de WhatsApp ya escrito y vos lo mandás con un toque, tanto para la cuota que vence como para la clase reservada. Es a propósito: los envíos masivos automáticos requieren la API de WhatsApp Business, que cobra por conversación y necesita verificación de Meta. Así no le agrega un costo fijo a un estudio chico.
¿Se puede usar en el celular mientras estoy en la sala?
Es como está pensado. Toda la aplicación funciona en el teléfono, con las acciones del día a la mano: tomar lista, ver quién reservó, cobrar. No hace falta una computadora en el estudio.
¿Cuánto sale y qué incluye la prueba?
El primer mes es gratis y completo: no es una demo recortada ni te pide tarjeta para empezar. Después son $30.000 por mes, sin límite de alumnos, sin límite de usuarios del equipo y con todas las funciones incluidas. No hay plan básico ni módulos que se pagan aparte.
¿Tengo que instalar algo o comprar un aparato?
No. Se abre desde el navegador del celular, la tablet o la computadora que ya tenés. No hace falta molinete, ni lector de huella, ni tarjetas magnéticas, ni una PC en el mostrador. Si querés, se instala como app desde el mismo navegador y te queda el ícono en la pantalla de inicio.
Ya tengo todo anotado en un cuaderno o en una planilla de Excel. ¿Puedo pasarlo?
Sí. La importación toma un archivo CSV —que es lo que exporta Excel, Google Sheets o casi cualquier sistema— y carga alumnos de una sola vez con nombre, teléfono, documento y fecha de ingreso. Si tenés el cuaderno en papel, en la práctica se carga más rápido de lo que parece: sólo el nombre es obligatorio y el resto se completa cuando aparece.
¿Y si un día se cae internet?
Las pantallas que se usan con gente esperando siguen funcionando sin señal: se anota quién vino y queda en cola en el propio dispositivo, y cuando vuelve la conexión se sincroniza solo. Nadie se queda parado en la puerta esperando que cargue una página.
¿Los datos son míos? ¿Puedo sacarlos si me voy?
Sí, y es la primera pregunta que conviene hacerle a cualquier sistema. Todo se exporta a CSV: alumnos, cuotas, cobros, caja, asistencias y reportes. No hay que pedir permiso ni esperar a soporte: es un botón en cada pantalla.
¿Puede entrar más de una persona con su propio usuario?
Sí, y con permisos distintos. Están los roles de dueño, administración, recepción y instructor. Recepción cobra y anota gente pero no ve los reportes de facturación; quien guía la clase ve las clases y las fichas pero no toca la plata. Además queda registrado quién cobró qué y quién abrió y cerró la caja.
¿Cómo cobro las cuotas?
Como cobrás hoy y además como quieras cobrar mañana. En efectivo en el mostrador se registra en un toque y entra solo a la caja del día. Después están el link de pago y el QR de Mercado Pago —el alumno lo escanea y paga desde su celular— y el débito recurrente, que le cobra la cuota todos los meses sin que nadie tenga que perseguirlo. Y si facturás, se puede emitir factura por ARCA desde la misma pantalla.
¿Sirve si somos chicos?
Es exactamente para eso. Está pensado para el lugar de barrio que hoy se maneja con un cuaderno y un grupo de WhatsApp, no para una cadena con veinte sucursales. Si tenés 30 alumnos funciona igual de bien que con 300, y no vas a tener que configurar tres semanas antes de poder usarlo.
Probalo un mes en el estudio
Gratis y completo. Si en un mes no te ahorró trabajo, no seguís. Y si querés que te contemos si sirve para tu caso, escribinos por WhatsApp.
Sin tarjeta. Traés tu planilla y en un rato tenés el padrón cargado. También podés escribirnos al +54 9 11 3686-5329.
También lo usan
Es la misma aplicación, configurada para cada actividad: cambia cómo se llama tu gente, qué secciones aparecen y con qué planes y cupos arranca.